Cansados de soportar agresiones, los árbitros nucleados en
el SADRA solicitaron a las autoridades del tribunal de
disciplina que apliquen castigos más duros contra los
violentos. No descartan dejar de dirigir a los clubes cuyos
jugadores hayan golpeado a los encargados de dirigir los
encuentros.
Mediante un comunicado, los árbitros repudiaron los actos de
violencia que se produjeron en cancha de Amalia, durante el
partido que jugaron por la Primera "B" liguista
Fudep y Eudoro Avellaneda. Jugadores del club de Los Ralos
agredieron con golpes y patadas al árbitro Mariano Franco
y a su asistente, Néstor Martínez.
La gravedad de lo sucedido llevó a los árbitros a solicitar
a los miembros del Tribunal que tomen medidas
ejemplificadoras. En la nota resaltan: "nos tomamos esa
atribución debido a que varios clubes y jugadores recibieron
sanciones que son consideras leves si se analiza lo
sucedido".
Las entidades involucradas son Unión del Norte, Marapa, Alto
Verde, Santa Rosa, Eudoro Avellaneda y Talleres.
"El año pasado, durante el partido que jugaron Unión
del Norte y San Fernando, los hinchas locales ingresaron al
campo portando cuchillos, robaron e incendiaron la ropa del árbitro
Roberto Jaime", recordaron. También resaltaron el
caso Marapa-Newbery: "en esa ocasión los jugadores del
local agredieron al juez Paolo Martín".
En la nota, que firmaron Sebastián Capraro, Roberto
Jaime, Ariel Montero y Paolo Martín, se
mencionan otros casos de agresiones sufridas por los afiliados
del SADRA.