Miércoles 7 de mayo de 2008 | Publicado en la Edición impresa
Elizondo: seguirá, pero con menos
atribuciones
Se reunió con Grondona y el titular de la AFA decidió
que no intervenga en designaciones ni sanciones de referís
Horacio Elizondo intentó desafiar a Julio Humberto Grondona, pero
la apuesta le salió al revés. No sólo no consiguió su cometido,
sino que su poder al frente de la Dirección de Formación Arbitral
(DFA) quedó muy limitado. Luego de un cónclave realizado ayer en
la AFA, donde la posibilidad de la renuncia del ex árbitro estuvo
siempre sobre la mesa, finalmente se acordó que Elizondo no
participe más en todo lo que se refiera a las designaciones y a las
sanciones de los jueces y sólo tenga una tarea formativa.
Grondona y Elizondo se cruzaron anteayer en el predio de Ezeiza.
"Calmate, vení a la AFA y hablamos tranquilos", le dijo
el dirigente, sin recibir respuesta concreta. Ayer, Elizondo llegó
a la AFA a las 16.30 y se retiró cerca de las 18.40, y se excusó
de hacer declaraciones a la prensa. Antes había tenido dos
reuniones ásperas; la primera, con Jorge Romo, el presidente del
Colegio de Arbitros. "Yo obedezco a los dirigentes y al comité
ejecutivo", fue el resumen del mensaje de Romo que el titular
de la DFA escuchó con bronca.
Luego llegó la reunión con Grondona y José Luis Meiszner, el
secretario ejecutivo de la AFA. El comienzo del diálogo fue muy
duro. Elizondo manifestó todo su malestar por la designación de
Gustavo Bassi para el superclásico realizada por el Colegio
presidido por Romo, pese a su sugerencia para que ese juez fuera
parado por la mala actuación en la fecha anterior en Racing vs.
Tigre. Pero está claro que Elizondo perdió: se fue del edificio de
la calle Viamonte con menos atribuciones con las que había entrado.
Y el que ganó fue Jorge Romo, un enemigo suyo e históricamente
cercano a Grondona, que ahora, además de realizar las designaciones
como sucede habitualmente, tendrá el poder de parar a los jueces.
"Hablamos de lo que se hará en el futuro y quedamos en que
Elizondo trabajará en la docencia, formando árbitros del interior
y del Consejo Federal", dijo Meiszner. "Entendimos que era
una buena oportunidad para recordar que la tarea de designación y
sanción es exclusiva del Colegio de Arbitros, que tutela
Romo", agregó.
Este punto es trascendental. A fines de 2007, la creación de la DFA
se retrasó porque Elizondo quería tener bajo su control las
designaciones. Finalmente se decidió que su misión sería
sugerirle al Colegio los árbitros habilitados para dirigir y, además,
cuáles eran los aconsejables para cada partido. Ese matrimonio por
conveniencia funcionó hasta el superclásico.
La pregunta del millón es: ¿por qué Elizondo, un hombre que
siempre defendió sus principios y al que muchos apodan Mula por
su terquedad, no renunció ante semejante escenario contrario?
Pese a varios intentos de LA NACION, ayer Elizondo prefirió el
silencio, pese a que el viernes último había manifestado que
hablaría luego de la reunión con Grondona. En los pasillos de la
AFA se manejaban dos respuestas posibles al interrogante planteado.
La principal es la intención de Elizondo de defender a su equipo de
trabajo, convocado hace escasos cinco meses para un proyecto
considerado revolucionario para la formal estructura de la AFA. Es
que después de muchos años se consiguió crear una nueva dirección
en la AFA. Además, con un gasto importante: involucra a 30 personas
con costo de 220.000 pesos mensuales.
"Elizondo no se fue porque cobra un sueldo muy importante que
ronda el 10% del presupuesto de la DFA. Y en la política no
conseguirá un ingreso así, ya que un ministro gana 8000
pesos", dijo una alta fuente del ambiente de los árbitros
sobre la segunda opción de respuesta a la pregunta de por qué no
renunció Elizondo.
El panorama puede ser peor todavía. Anoche, en la AFA se manejaba
la posibilidad de volver al sorteo para designar los jueces en cada
fecha. Esta modalidad se realizaba hasta antes de la llegada de
Elizondo, que se opone terminantemente a este sistema. Tal vez ésa
sea la gota que termine por decidir a Elizondo por la renuncia, que
todavía flota en la cabeza del ex árbitro mundialista.
|
|
Bassi enterró la polémica con un buen arbitraje

Gustavo Bassi dejó de lado las dudas y
especulaciones que habían surgido en la previa del Superclásico y
cumplió una labor correcta en La Bombonera.
La designación de Bassi en la semana había generado numerosas
controversias, desde Horacio Elizondo que amagó a renunciar a su
cargo , hasta la gente de River, que acusaba al árbitro de ser
simpatizante de su archirrival.
Sin embargo, el arbitraje de Bassi estuvo a la altura de las
circunstancias, favorecido además por un trámite sin sobresaltos
ni jugadas polémicas.
Elizondo había mostrado su enojo, ya que recomendó parar al árbitro
luego de su actuación en Racing-Tigre, donde cometió varias
equivocaciones.
Por otro lado, había corrido fuerte el rumor de las simpatías xeneizes
del colegiado, generando declaraciones cruzadas de dirigentes y
protagonistas al respecto en las horas previas al trascendente
partido.
"Me sentí cómodo en todo momento; estoy igual que
antes de comenzar el partido, estoy tranquilo", fueron
las primeras palabras de Bassi tras el pitazo final.
El juez dedicó su actuación a Jorge Romo, presidente del
colegio de árbitros, por la "confianza" depositada en
esta designación. Por último, Bassi descartó la
posibilidad de un pronto retiro y aseguró que a pesar de tener
"contrato hasta fin de año", su idea es "seguir
dirigiendo".
Fuente: NA
|